20 de noviembre de 2013

Borrador 1

*esta entrada estaba en borrador, del 3 de octubre del año en curso, por alguna razón no la publiqué, ahora no recuerdo cuál era. No pienso dañar susceptibilidades. Yo sé que alguna vez has pensado esto también*



A veces quiero pedirle perdón a las personas.

Perdón por no ser lo que esperaban que fuera.
Perdón por no ser la amiga que necesitaban.
Perdón por no poder amarlos como me aman.

Pero otras veces me doy cuenta que trato de dar siempre todo por los demás, sin pedir nada a cambio. Y es ahí cuando me doy cuenta que no debo pedir perdón.

Estoy escuchando pop ochentero y preguntándome los misterios de la vida

Tal cual.

Yo no sé porque nos cuesta tanto creer en nosotrxs mismxs.

Cuando logras algo, nunca faltan lxs que te dicen: gracias a Dios!
Cuando estás en la espera, o vas a hacer algo: primero Dios. Si Dios quiere.

Bendito Dios. 


Eso. ¿Por qué?

¿No somos lo suficientemente capaces como para realizar cosas y que nos feliciten por nuestros logros? 

Igual y me estoy metiendo en contexto religioso. 

Igual y nada tiene sentido.

Igual y las horribles coreografías de Magneto y Locomía me hicieron escribir esto.



BAH.



Yo sé que hay hordas enteras de fans de Magneto y Locomía allá afuera, así que si eres unx de ellxs, es chorito el comentario.






La verdad, más de una vez he intentado bailar con abanicos Locomía style. 








Basta. 

29 de octubre de 2013

Una cosa lleva a la otra

Cuando iba en la secundaria -cabe destacar que fui en una secundaria de puras mujeres- empezó una campaña (al más puro estilo de los partidos políticos) anti anorexia-bulimia. 

Además en ese tiempo, corría la historia-rumor-leyenda urbana de que en los baños de cierta escuela, las tuberías que conectan a los excusados-sanitarios-retretes, se pudrieron-rompieron-desgastaron por los supuestos vómitos de muchas de las alumnas. (ignoren mis sinónimos escritos nomás para convivir)

Iban a cada uno de los salones a darnos pláticas, a mostrarnos fotos de chicas (siempre chicas) en los huesos, a decirnos cómo ayudar a alguna amiga (siempre amiga) que tuviera un problema similar o que sospecháramos de sus hábitos alimenticios. 

Total.

Siempre he sido, si gustan etiquetarme dentro de la fauna que habita los salones de clases, del tipo desmadrosus castrosus valemadrosus, o sea, siempre me he sentado hasta atrás. Para pasar "desapercibida" cuando los profes hacían preguntas, para comer "sin que se dieran cuenta", para dibujar en vez de tomar apuntes, para platicar, para pasar recaditos y para todo eso y más. 


Mientras se rasgaban las vestiduras adelante, diciéndonos que por el amor de Yisus bebé ni se nos ocurriera hacer dietas extravagantes, dejar de comer o vomitar para tener un cuerpo socialmente aceptable, yo, desde mi sillita de la fila de hasta atrás, entraba en conflicto. Y me hacía mil y un preguntas que hasta la fecha rondan mi cabecita amorfa. 

No pienso hablar de los estragos que causan este tipo de desórdenes alimenticios en las personas, si eso quieres leer, pues ve a yahoo respuestas.


Meanwhile compañeras y maestros o autoridad estaban muy entrados en el tema de la anorexia-bulimia, desde la fila de hasta atrás, yo me preguntaba: ¿y los hombres también padecen de esto? ¿por qué vienen a hablarnos de esto y no por ejemplo, sobre la obesidad? ¿para qué se hacen pendejos si entre los estándares del 96% de las personas que están dentro de este salón ser delgada = ser amada y aceptada por todos? ¿y si yo quiero comer y comer y comer y engordar como si no hubiera mañana, me tratarían con ese tacto que raya en la ternura y compasión con el que tratan y se expresan de las chicas que pasaron por la anorexia, o de pinche gorda no me bajarían?

En algún momento de la plática interrumpí y pregunté si los hombres también sufrían estos desórdenes. Todxs calladitxs, viéndome como bicho raro (de por si siempre me veían así) hasta que la personita que estaba dando la tan excitante cátedra me vio como diciendo mentalmente: ay, pobre niña: si, pero casi no hay, son muy pocos. 

Y yo pensé: claro, si a las que se las lleva la chingada siempre son a las mujeres. 

Ahí fue cuando me hice consciente de que ciertos temas son exclusivamente femeninos y viceversa. Pueden haber sujetos del otro género "colándose" en estos temas, pero claro, son casos aislados y no hay que darles importancia. 

BULLSHIT.

Para no hacerla larga, tanta pinche plática entró por un oído y salió por el otro de muchas de mis compañeritas. Tenemos a la que mágicamente adelgazó muchísimo y ahí andaba con sus ojeras y toda demacrada, pero claro, delgada. A la que sólo comió papaya (sin albur) durante no sé cuántos meses para que le entrara el vestido de la graduación (¡y quedó naranja!) y así muchos casos raritos y feitos.

Entonces, mis debrayes mentales (y la horrible escuela de puras niñas, que para empeorar las cosas, religiosa) me llevaron a esa guerra mental que tengo hasta hoy en día donde la pregunta principal es: ¿qué re chingados es ser mujer?

Nací como una persona del sexo femenino. Y obvio, todos mis papeles siempre dice sexo: femenino. (valga la redundancia) Conozco los placeres y horrores de la menstruación. I jab a vayaina, I jab bubs, lets estart de fokin parti! Voy al baño de mujeres, fui en escuela de puras niñas. Mi nombre tiene terminación "a"; súper femenino (y súper troleable si lo pasas a masculino). Hasta ahí todo bien. Siempre he estado conforme con eso. A veces reniego de los días rojos y me encanta hacerle bullying a las cuentas de kotex y saba por twitter. La verdad nunca he renegado de ser mujer.

Lo que me molesta, son las expectativas ajenas. La gente está sobres contigo sólo por ser mujer. 

Que cuándo me voy a casar. Que si quiero tener hijos. Que por qué no uso vestidos (ojo, me gustan los vestidos, que no me los ponga tan seguido no significa que los odie). Que por qué no uso ropa rosa. Que por qué no soy más femenina (UY, entre sus feminidades y las mías, no acabamos nunca). Que por qué no tengo novio. Que por qué no soy delgada escultural para gustarle a todos. Que por qué me gusta pokémon, si eso es del diablo de niños. Que por qué la puta madre.

O sea

PURO BULLSHIT.

A estas alturas de la vida, ese tipo de cosas deberían dejar de ser primordiales en las conversaciones banales. 

Nunca he sido de sombra aquí y sombra allá, maquíllate maquíllate. Nunca he sido de ponerme madre y media en las uñas, ni de andar súper arreglada por la vida. Conozco a muchas que son así y la verdad ni me importa, así como a ellas no les importa cómo sea yo. Así que, ¿por qué tanto pinche escándalo con el resto de la humanidad?

Ahora, ¿a qué vino todo esto que hasta le dediqué una entrada en este casi abandonado blog?

Hace unos días fui a un baño público. Los que me conocen sabrán que SIEMPRE y A CADA RATO voy o estoy en busca de un baño por que simplemente a cada rato quiero hacer pis y nomás no me puedo aguantar. 

Total que fui al baño. Oriné, todo bien, no tengan cuidado. Salí a lavarme las manos. Mientras lo hacía, una chica salía de otro baño, se acercó a lavarse las manos y flush! Se me quedó viendo. Lo sé porque mientras yo me lavaba mis manitas, sentí una mirada, así que levante la vista y vi que me estaba viendo de una manera no muy bonita. No la vi directamente, todo fue con el espejo de por medio. Así que traté de hacerme la desentendida y seguí enjuagando los kilos de jabón que me puse mientras ella se lavaba rápidamente las manos, se alejaba con asco y me dedicaba una barrida épica cuando salía del baño. 

¿CUÁL ES EL PROBLEMA CON LA GENTE?

¿CON LAS MUJERES?

¿POR QUÉ USO TANTO JABÓN Y ME TARDO MÁS DE LO DEBIDO EN LOS BAÑOS PÚBLICOS?

Me quedé así como en nada cuando la mujer esta salió aterrada del baño por culpa de mi persona. Después me empecé a reír. Me sigo riendo. Me asombra mi capacidad de desvarío para relacionar el impacto que causé en esa muchacha con los supuestos vómitos de cierta escuela, y terminar escribiendo toda esta letanía. 

No cabe duda que una cosa lleva a la otra, y la mayor parte de las veces, entre cosa y cosa no quedamos en nada.


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Bonus:

- Odié y seguiré odiando esa escuela de puras mujeres religiosa.
- Me gusta ser muyerts.
- No soy perfecta, ni quiero serlo.
- ODIO los roles de género.
- Sus expectativas proyectadas, me las paso por la cola.
- En estos momentos quiero ir al baño.
- ¡Muerte al patriarcado!
- Quiero el nuevo juego de pokémon, pero no tengo 3DS.



Ayyyy dolorrrrrrr! Escribiré más seguido, es relajante, como los tés que tomo para intentar dormir.

27 de agosto de 2013

Sigue lloviendo

La lluvia siempre ha estado presente en los momentos más bizarros de mi vida. Cada que se me rompe el corazón, es por estas fechas. Cada que conozco a alguien nuevo, es por estas fechas. Cada que mi vida cambia, es por estas fechas.

Por eso la lluvia para mi es algo difícil de describir.

Pero de todas formas me gusta.


25 de agosto de 2013

24

Tiene poco más de 24 horas que cumplí 24 años. 24 por primera vez, 24 por todo este año. 24 el 24. 24 fue el día que tenía libre en su agenda el doctor de mi madre para programar mi nacimiento, por que en realidad yo iba a nacer en septiembre, pero ni mi madre ni el doctor querían estar ocupados en el mes patrio. 24 horas tiene un día. 24, 24, 24, 24, 24, 24. 

No estoy en crisis, no estoy deprimida ni nada por el estilo. No es la típica "crisis de los 25" (adelantada) que he escuchado de algunos de mis amigos. En serio, no quiero nada de drama en mi vida. Sólo me parece curioso, y un poco cabalístico, que haya cumplido 24 años el 24. Nunca jamás en mi vida se va a repetir. Me habían dicho que era como "mágico", pero bueno. Consultaré a Walter Mercado. 

Respecto al blog, soy una descarada. Infame, grosera, cochina, perra maldita, sucia, maleducada y todo lo demás. La última entrada fue en marzo, jajaja kill me plisssss. De todas formas desde el principio de los tiempos me he caracterizado por largos periodos de inactividad. Pero creo que ahora si me la prolongué aquí.

Varios de mis amigos me estuvieron preguntado durante todo este periodo que si ya iba a dejar el blog por la paz, pero la verdad no sabía ni qué responder.  Acepto que algo había de eso, por eso dejé de escribir así nada más. De por si tengo en el historial unas entradas de "esto vale popó, adiós", "que siempre no, esperen próximamente nuevas entradas", "no la verdad si valió popó", "escribo pura mamada", "ya no voy a escribir", "estoy llorando en el rincón mientras me corto las venas con panditas rojos" y varias cosas por el estilo. Así que simplemente me tomé unos meses sabáticos y dije, en broma, que iba a esperar una señal mágica que hiciera retomar este blog de mala muerte. 

Black Teisti Yisus. 

Mi señal mágica (que yo juraba que era una broma personal, pero que a la mera hora si) ocurrió el jueves de la semana pasada. 

Por cosas random del destino, fui a la universidá. Ya iba de salida, eran como las 7 algo de la noche y en la puerta de la susodicha casa de estudios, me encontré a mi queridísimo Lucio. Me cacheteó en la puerta, me dijo que era una perra maldita, que hiciera algo útil con mi vida y que me pusiera a escribir. Bueno, tal vez no me golpeó ni me ultrajó ni nada, pero si me dijo que ya me dejara de mamadas (obvio no con estas palabras, este es mi vocabulario grosero) y que volviera al bajo y oscuro mundo de los blogs.  

Y GRACIAS.

Si quiero algo de orden y estabilidad en mi vida (por que he estado con unos bajones dignos de teenager), voy a volver a la rutina de antes. Aunque escriba puras mamadas. 

Es bonito saber que hay personas que te leen. 



Así que eso. Sólo quería avisarle a mis escasos lectores al mundo que estoy de vuelta. 









*Visiten el blog de Lucio* *its an orderrrrrr*









Nunca he intentado cortarme las venas con panditas rojos, btw.

31 de marzo de 2013

Estoy pensando mucho y esto se me está saliendo

Literalmente.

Por una vez, preferentemente más seguido, deja de pensar tanto las cosas.

Tal vez no tenga nada que ver, o la comparación que estoy apunto de hacer sea idiota y hasta cierto punto cliché pero...

Me subí al techo y me arrojé a la alberca. Primero lo pensé mucho y no quería hacerlo, pero de repente, solo corrí y listo.


Y creo que así hay que vivir la puta vida.

24 de febrero de 2013

Todos los días nos morimos poquito

Se acabó la era del antiguo blog!!! y a partir de esta entrada... empieza la era del nuevo blog!!



que mamadas estoy escribiendo. 


Yo sé que dije que iba a dejar esta mierda tal cual estaba e iba a hacer "otra cosa", pero bueno, todos nos equivocamos. 

La verdad me dio flojera cambiar de dirección y de nombre y absolutamente todo, y un poquito de lástima a este espacio, después de toda la vida tantos años de intentar escribir aquí. Así que todas las entradas anteriores se pueden ir a la mierda, o este blog entero se puede ir a la mierda, o no sé, o mejor aún, yo me puedo ir a la mierda. 

Esto de tener tanto tiempo libre me está matando.


Bueno el caso es que seguiré con este intento de blog. 


Como sea.



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Todos los días nos morimos poquito. De a poquito pues. Como yo, que... bueno, últimamente me he estado muriendo de a muchito, la verdad.

Ahora que he tenido tanto tiempo para pensar y no hacer nada, no me puedo quitar de la cabeza el hecho de que hace apenas unos meses asistí, estuve presente, estuve ahí parada en cuerpo y alma, en el velorio de una amiga. De verdad, los que me leen han de decir: ahh! otra vez con lo mismo. Pero neta, no lo he podido superar. 

Antes de que todo esto pasara, me daba por imaginarme vieja y cascarrabias y decía: oh, ¿qué se sentirá estar en el funeral de un amigo de toda la vida?

AHORA ME ARREPIENTO, ME ARREPIENTO COMO NO TIENEN IDEA. 

Pero, tratando de llevarme en paz y orden esta maldita vida, me he repetido una y otra vez que este tipo de cosas son absolutamente normales, solo que a unos les ocurren antes y a otros después. Lo repito como si fuera un mantra personal, pero a veces me sobrepasa y entro en crisis y todo se va a la mierda. Y luego digo cosas como que ya dejaré de escribir y mamadas varias.

Todos estamos destinados a morir apenas nacemos. Menos Cher y otras personas que creo que si tienen la vida eterna. Pero si formas parte del resto de la humanidad, pues, eso. Vamos a morir. 

Morir como los recuerdos de la infancia. Que de a poco se van. 

El otro día pasé por una calle por la que solía andar casi a diario cuando era pequeña. Personalmente me encantaba, por que en esa calle había un terreno enorme, ENORME, donde había una fábrica. Siempre he tenido una fascinación con todo lo industrial, y en mi pequeña mente de mocosa antisocial, pasar por ahí era todo un deleite. Pasó el tiempo y hace no menos de 5 años, la fábrica desapareció para dar paso a un centro comercial. Enserio. ¡Cómo nos hacen falta centros comerciales!, que mente tan caritativa la que ideó esto, le aplaudo su decisión.

SE PUEDE IR A LA CHINGADA. 

OTRO PINCHE CENTRO COMERCIAL. ESTOY MUY ENOJADA. De verdad. 

De todas formas, la mierda de centro comercial lleva ya varios años ahí, el caso es que pasé por esa calle y ver en lo que se ha convertido todo y recordar el ayer... me provocó una crisis mental. Severa. Que empeoró cuando más adelante, en un terreno que estaba vacío, que recordaba vacío, y que según yo siempre iba a estar vacío, había UN PUTO OXXO. 


Enserio?





Estoy tan adolorida que ya olvidé de qué iba esta entrada.



MC: todos los días te recuerdo, todos los días pienso en ti, y todos los días, por el resto de mi vida pensaré en la excelente amiga y persona que fuiste cuando aún estabas en este mundo de mierda. 

Pd: dejaré por escrito que el día de mi funeral, los asistentes tendrán que dibujar algo, cualquier cosa, pero un dibujo suyo al fin y al cabo, y ya sea que me quemen o que me entierren, quiero que lo hagan con esos dibujos. 





Gracias por leerme. 


14 de febrero de 2013

Hasta luego.

Fuera de aquí, por mucho tiempo, por poco, qué importa.

Gracias a todos los que me han leído, me han comentado, me han insultado, me han dicho que les gusta este blog, me han llamado desgraciada, idiota, etc. Gracias por perder un poquito de su tiempo aquí.

Pero creo que es hora de un cambio.

Gracias de nuevo, nos veremos nuevamente.




Hasta pronto.

13 de febrero de 2013

Autoboicot

Nací en el 89. Mi primer año de vida lo viví en la casa de mi abuela paterna, la malvada, por que claro, todos tenemos una abuela malvada. Después me llevaron a un departamento no muy lejos de ahí. En ese lugar viví 7 años. Recuerdo muchísimas cosas de ahí. Desgraciadamente no cuento con ningún registro fotográfico, y mucho menos de video. De vez en cuando paso por ahí, no ha cambiado mucho. Es como si el tiempo se hubiera detenido. La única diferencia es que ahora hay más autos que en aquellos tiempos. Y oxxos. En cada esquina hay uno. La verdad me irritan. Retomando, después de esos 7 años me llevaron, nuevamente, a otro lugar. Pero antes de establecerme ahí, estuve un tiempo en la casa de mis abuelos maternos, los buenos. Esa estancia es como un parpadeo, pero a pesar de ser corta, la disfruté mucho. De ahí me fui a la que sería mi nueva casa, en el cerro, muy lejos de ahí. Eso sí, seguía viviendo en la misma ciudad. Recuerdo el frío. El frío, y la higuera en el centro de la casa. Poco después la higuera se fue, pero el frío continuó. Todo lo que había sido antes se fue también. Ahí estuve 10 años. Qué lejanos se oyen ahora, qué rápido pasó el tiempo. Pero si me pongo a pensar en realidad no pasó rápido. Duró lo que tenía que durar y lo viví a más no poder. Últimamente he estado soñando con esa casa. Es como si tratara de decirme algo, a casi 6 años de haberme ido de ahí. Por que cuando creí que tenía estabilidad me volvieron a llevar a otro lado. Hace ya casi 6 años. Ahora estoy lejos de todo lo que alguna vez creí como mío. De todo lo que alguna vez me identificó. Si bien, desde hace 6 años he estado formando una nueva construcción de mi entorno y poco a poco lo he hecho mío, ahora no me llevarán a ningún lado, ahora, voluntariamente me quiero ir de aquí. Por que siento que si me quedo en un lugar no estaré tranquila. Necesito moverme. Ahora, a casi 6 años, todavía no encuentro manera de sentirme en armonía ni en paz.

10 de febrero de 2013

Días de niniez

Para qué mentir. Sí, después de una intensa sesión con mis entrañas, acepto que estoy deprimida. Pero no estoy en una depresión de quererme cortar las venas, o de llorar toda la madrugada hasta quedarme dormida. Es un sentimiento diferente. Como de desolación, de inquietud, de ansiedad intensa.. No sé explicarlo muy bien, así que decidí llamar a mi estado actual: depresión. Es más fácil para todos.

Estoy haciendo cosas que antes, o al menos en mucho tiempo no había hecho. Me estoy dejando crecer el cabello, me acabo de dar cuenta que está algo largo ya. Después de haber estado mas o menos dos años casi rapada y con un auténtico desmadre en la cabeza, me estoy preocupando por cepillarme la cabellera y cuidarla, pues no pienso andar con el mismo desmadre que traía antes pero ahora largo. Qué asco, la verdad.

Algo que me ha costado muchísimo trabajo es no morderme las manos. Cuando estoy hiperactiva o nerviosa (casi todo el tiempo) me da por morderme las manos. Las manos, los dedos y las uñas. A veces andaba con las manos todas rojas y llenas de pequeñas cicatrices, sin uñas, y con los dedos hechos mierda por que no podía evitar estar mordiéndolos a cada rato. Pero ahora se ven bastante bien. Incluso me he dejado crecer un poco las uñas, que por cierto, el sonido que hacen mis dedos con el teclado es medio de secretaria, me da risa, pero como es algo nuevo en mi no puedo no poner mi cara de asombro y de disfrutar el sonido cada que escribo. 

Digamos que en estos momentos soy una princesita. Nini. 

Lo malo, y extraño de esto, es que llevo como un mes con problemas estomacales. No me dan ganas de comer y me la he pasado tomando líquidos. Mis entrañas se quejan a cada rato y cada que voy al baño es un calvario. Supongo que son mis nervios los que me tienen así, pero a pesar de no sentirme "tan nerviosa" como antes, creo que en realidad me están afectando por dentro...

Tener mucho tiempo libre, en los primeros días de niniez, me estaba desquiciando por completo. Hace unas semanas incluso llegué a tocar fondo. Pero ahora estoy viendo los pros y los contras de la situación. Estoy muy metida en lo que viene siendo todos los trámites para mi titulación. También se me han ocurrido unos cuantos proyectos, en los que estoy trabajando muy emocionada. Estoy trabajando también en mi portafolio, que ahora si quiero que quede decente para poder mostrárselo al mundo. También estoy ocupando parte de mi tiempo en buscar que estudiar o en dónde trabajar. 

Pero a pesar de todo, sobra tiempo, y cuando no estoy haciendo nada de lo anterior, llega la depresión y me golpea. Y golpea muy fuerte. 

Me he dejado llevar por ella, pero es horrible. Quedo hecha mierda y no quiero hablar con nadie, así que ahora trato de distraerme. Estoy leyendo mucho. Mucho más que antes, de hecho. Tengo varios libros en espera y otros tantos que he conseguido que estoy muy emocionada en cuanto a las lecturas. También volví a hacer lo que hacía cuando era una puberta. Jugar videojuegos. De verdad es un alivio para mi, por muy cliché que suene, pero me tranquilizan. Además tengo varios que no había podido terminar y que ahora si estoy decidida a hacerlo. 

Tengo una tendencia a aislarme. Se que no me va a dejar nada bueno, pero la mayor parte de las veces disfruto estar sola. Tengo una parte antisocial muy fuerte. Y mejor ni hablo de cuando me autodestruyo. 

Hay días enteros en los que no dejo de pensar en MC. Y la verdad, nunca dejaré de pensar en ella. También me he llevado muchas sorpresas, como saber de la vida de amigos a los que hace mucho no veía, de planear nuevos proyectos y de ver como cosas que jamás se me hubieran ocurrido, ocurren. 

Tal vez no es tan malo ser una nini por ahora. A pesar de mis depresiones, y de mis intensidades como persona, he estado poniendo mi mente en orden, aclarando y desechando pensamientos y sobre todo, he tenido tiempo para mi. Cosa que antes, ni cagando tenía. 

Escribí esto para desahogarme, y creo que si funcionó. 

Por ahora es todo. 
- Vamos a mentir por un momento. Hay que fingir que no leemos, que no vemos, que no decimos y que no hacemos lo mismo que los demás.

- ¿Por qué?

- Por que ser como los demás es aburrido. Pero es frustrante darte cuenta que lees, ves, dices y haces lo mismo que el resto.

- Bueno, entonces ¿qué propones?

- Fingir.

- ¿Fingir? Pensé que ibas a decir otra cosa. Fingir es exactamente lo que hacen los demás cuando se cuestionan todo esto. Fingen que son diferentes, que no les interesa lo que a los demás, fingen y tratan de encajar como si "fueran diferentes".

- Nadie es diferente, todos somos iguales.

- No sé a qué quieres llegar.

- Miénteme.

- No.

- Hazlo.

- ¿Por qué tendría que hacerlo? ¿Solamente para quedar bien contigo en estos momentos?

- Para quedar bien el resto de tu vida...

- No quiero quedar bien contigo ni ahora, ni el resto de mi vida. Es más, deberías dejarme, deberías irte y..

- Sabes que no puedo irme. Estoy contigo todo el tiempo. Esa necedad tuya de negarme a cada momento... deja de hacerlo, de verdad, es muy difícil convivir contigo.

- Miénteme. Dime que no te he hartado, que te encanta estar conmigo, que jamás volverás a quejarte de mi...

- Juegas sucio...

- Tú me enseñaste.

29 de enero de 2013

Blue Monday... en martes.


Espero la disfruten tanto como yo... y si no, pues ni modo.

24 de enero de 2013

Bah pop!

Últimamente me ha estado dando mucho terror tener una hoja en blanco frente a mi. Quiero hacer muchas cosas, pero mi mente está completamente dispersa. Tendré que reunir los cachos, como si fueran las esferas del dragón, para que una vez juntos, ocurra algo maravilloso. 

De todas formas, haciendo un recuento de los daños, siempre tengo la mente dispersa. La verdad no sé como es que puedo funcionar así. Cómo es que he podido funcionar 23 años así. Y los que faltan, si es que no me termino por desquiciar antes y ocurra algo.

Bah.

A ver, pensemos un momento. ¿Cuántas personas estarán en la misma situación que yo? Recién terminando la carrera, sin trabajo, sin tener que estudiar más, lidiando con la familia (de lo más pesado en este mundo), pensando desesperadamente en irse y desaparecer y sin ni una idea clara de qué es lo que sigue. Pfff, muchísimas.

Y mi mente dispersa... sumándole el hecho de que soy una persona demasiado intensa. El otro día mi madre se me quedó viendo y me dijo muy seriamente: puede que termines convirtiéndote en bipolar. Y se fue. 

Bah bah bah.

Sinceramente no sé que siga. Nunca antes en la vida me había sentido tan desahuciada. Es más o menos el mismo sentimiento que tuve cuando me cambié de ciudad pero elevado ligeramente a la décima potencia. 

Además, en estos últimos 3 meses han pasado cosas que jamás imaginé que pasaran. La partida inesperada de MC... conocer y convivir con K... darse cuenta de que la verdadera amistad siempre estará presente (cliché time) ahí cuando la necesites, no importa si la persona ya no existe en este mundo o si está a muchísimos kilómetros lejos de ti, o si han pasado años sin verse...

Bah bah beh buh

La verdad es que estoy cansada. De estos últimos 3 meses. Estuve, cuando estaba, así: feliz-triste-más triste-normal-feliz-nerviosa-triste-muy feliz-nerviosa-cagándome-desesperada-triste-muy feliz-tan feliz que no sabía ni qué decir-triste-muy triste-llorando-feliz-normal-triste y así sucesivamente... me gustaría tomarme todo febrero para poner en orden mi cabeza y comenzar con todos los proyectos que tengo en mente de una buena vez. 

Qué importa el mundo, qué importa la family, qué importa todo lo demás...



Pop!



La canción oficial para leer esta entrada (súper útil ponerla al final):


23 de enero de 2013

Usted tal vez no entienda pero asómese.

Bien, finjamos que no pasó nada.  Mejor aún, que no ha pasado nada.

Que frecuento mi blog y que escribo... y que dibujo, y que leo, y que juego....

Y vomito.

Vomito mucho. En mi baño, en tu baño. En el baño del cine. Incluso una vez, en el baño de una iglesia, me cobraron para entrar, Jesucristo necesita una nueva cruz por que la que tiene ya está muy vieja. Pero aún así, entré al baño de la iglesia y lo vomité. 

El otro día vomité en el baño de un mercado. No había agua, tenía que buscarla en el tambo que estaba afuera, llenar una cubeta con cochambre que estaba ahí tirada, volver y echar de golpe toda el agua en la taza para que se fueran mis gracias. Todo iba acorde al plan hasta que una señora impertinente entró corriendo, vio parte de mis entrañas en ese baño y se puso a gritar "JESÚS BENDITO" unas 2, 3 veces ahí dentro. No le bastó y salió corriendo para adentrarse en el laberinto que forma el mercado mientras gritaba a todo pulmón "JESÚS BENDITO". Solté la sucia cubeta de la impresión por que jamás creí que saliera corriendo gritando eso, después no podía parar de reír. Y en un acto vulgar y corriente, no le eché agua a mis fluidos y me alejé de ahí, esperando que en cualquier momento alguna otra señora experimentara una especie de orgasmo con un baño lleno de sangre, y relacionarla con la sangre de Cristo y gritar: JESÚS BENDITO.

Pues si, eso, sangre y nada más.

Algo con lo que tienes que lidiar si tienes útero-vagina-óvulos y demás accesorios. 

Y es que cada vez que vas al baño es como si vomitaras sangre por ahí abajo. Y todo queda embarrado, el baño, tú, tus piernas... y te sientes embarrada y lo único que quieres es meterte una aspiradora y aspirar todo ese vómito rojo de una vez por todas. 

Es muy común entrar en un baño público y encontrarse con este tipo de expresiones artísticas. 

La próxima vez que me encuentre frente a esta situación con gusto tomaré de la mano al siguiente ser que entre al baño, lo guiaré hasta el sanitario y le diré: Mire, tal vez no entienda, pero por favor, asómese y eche un vistazo a lo que acabo de hacer, me sentiría muy honrada...