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Mostrando las entradas de agosto, 2012

Esquina bajan.

Puedes marearte en el camión mientras intentas leer. Hasta te pueden dar ganas de vomitar. Incluso te pueden doler los ojos y te puedes torcer el cuello. Pero si que puedes seguir una lectura mientras vas en el transporte público.
Bueno, es más interesante tener la vista y los demás sentidos clavados en tu lectura que ver el aburrido paisaje urbano que ya conoces hasta el hartazgo. 
Mmm, tal vez no. ¿Recuerdas aquel día que te dio por caminar en lugar de subirte al camión? Acuérdate que te sorprendiste por que viste cosas que no eres capaz de ver cuando vas dentro del transporte. Una calle bonita, un negocio a detalle, aquellos árboles al fondo de aquel callejón.
Sí, después de todo el paisaje urbano rutinario no es tan aburrido como sueles recordarlo.
Pero dejemos esos pensamientos idílicos para otra ocasión. 
Concéntrate en tu lectura. 


.... Es algo difícil, con tanto movimiento las pequeñas letras te están jugando malas bromas.
Bueno, cierra el libro un momento y revisa que hay a …
Adiós amigo. Vuelta tan alto como siempre quisiste.
Pienso que si escribes algo y lo guardas, tarde o temprano eso que escribirte alguien lo va a leer. Las letras siempre encuentran la forma de que eso suceda. Los textos se traspapelan. Las hojas las mueve el viento. Los libros se prestan, se pierden. Los cuadernos desaparecen. Los trozos de papel con letras circulan. Incluso hay letras en calles, camiones, bardas, teléfonos públicos. Todas las letras se leen. Tarde o temprano.
Conservo algunos recados que me encontraba en los pisos de la secundaria. Conversaciones ajenas, difamaciones e insultos. Letras trazadas con sumo cuidado, como midiendo mentalmente el efecto que tendría el destinatario al leerlas.
También tengo una tendencia a guardar papeles desconocidos. El folder con una solicitud de empleo que nunca fue entregada, por que su dueño los olvidó en una banca del parque. Un cuaderno de apuntes, lastimado y sucio que terminó junto a un auto. Un manual de buenos modales, que irónicamente, terminó en un bote esperando a que pasara…

Tengo 15 años.

Imagen
En realidad tengo 22... de hecho, estoy a escasos días de los 23.
Pero regresemos un poco el tiempo.


Bi-bu-bu-bop!



Tengo 14 años. Ya casi voy a cumplir 15. Mi papá viene de una familia numerosa, por lo que me pudro en tíos y vomito primos. Todas y cada una de mis primas mayores han tenido fiesta de XV y claro, como yo siempre he sido la oveja negra de la familia, para romper la tradición, los mandé al carajo.
Las amenazas Los comentarios familiares, típicos, comenzaron a atormentarme aproximadamente a la edad de 14 1/2. Que si tal tío iba a ser el padrino de no se qué, que si tal primo iba a ser el chambelán, que si la otra tía me iba a comprar el vestido, que si las primas menores iban a ser las damas, que si todos iban a llevar chupe aparte, que si la puta madre y que si la virgen parió. Su insistencia fue aún mayor cuando les dije NO QUIERO FIESTA. No sé si los ofendí, si dije algo mal, o si lo dije de mala manera... pero yo nunca entendí por qué proyectaban sus ganas de una fiesta…

RBN no.1

Pero que puto olor.

Olor a miados y uno que otro regalito "sólido".

Y que puta suerte, bueno, hay mil formas de cruzar, pero terminaste aquí. Carajo, creí que conocía estos rumbos pero ya veo que no. Ahora que... caray, ni pedo, voy a pasar... no, mejor no, mejor me espero.

¿Qué chingados vas a esperar? ¿A que salga alguien? ¿Y si sale alguien que le vas a decir?

- ¡Hola que tal!

No mames. No mames.

Ni por que se ve la luz al fondo, ¿paso? o ¿no paso? ¡Qué hago!

Bueno ya, no te vas a quedar aquí todo el día, tienes cosas que hacer, puedes ir por otro camino pero te llevaría más tiempo....

Hijos de su puta madre, a quién se le ocurrió hacer esto.

No importa, no importa, a las 3... 1... 2... ¡3!





Y corrió lo más rápido que pudo.









Dedicado a aquellos pasos a desnivel de San Antonio Abad.

Venidero, ulterior, posterior, pendiente, mañana, porvenir, predicción, posteridad, posterioridad

Fuck it