20 de noviembre de 2012

Inquietud.

A veces, ocurren cosas que no podemos explicar. Por ejemplo, cuando te despiertas y sientes ansiedad, como si algo fuera a ocurrir. Lo primero que haces es alejar esos pensamientos que están molestando y piensas cualquier otra cosa, como una manera de defendernos ante lo malo que nos pueda ocurrir. Si no pasa nada en el transcurso del día, perfecto, pero cuando pasa algo, ahí es cuando te empiezas a cuestionar absolutamente todo.

Aquel día, me asomé por la ventana. Vi la calle vacía, algo raro, siendo que estaba en el d.f y ver una calle vacía es casi imposible. El sol pegaba con todas sus fuerzas. Vi los autos estacionados al otro lado de la calle, el policía que vigila la unidad de enfrente aburridamente sentado al lado de la reja. No vi al gato blanco que se sienta en la ventana del tercer piso del edificio de enfrente a ver la calle. Lo único que pensé, lo único que se me vino a la mente fue: qué feo día, no me gusta nada. Sin siquiera imaginar lo que vendría unas horas después.

Perder a un ser querido era algo muy lejano para mi. A los últimos funerales que asistí fueron a los de mis abuelos, hace ya algunos años. Lo único que hacía era ver como toda la gente a mi alrededor lloraba desconsoladamente mientras yo no sabía ni qué pensar. Años después me hice a la idea de que cuando muere alguien, solo pasa a otro plano. Es doloroso para nosotros por que ya no estará a nuestro lado, pero tal vez para esa persona sea un nuevo comienzo. Me gusta pensar así, te ayuda a sobrellevar la situación.

Tal vez en estos momentos, MC está en otro lugar. Está comenzando de nuevo. Tal vez tenga nuevas aventuras y nuevos retos. Lo más seguro es que se enfrente a todos estos con una sonrisa, como la que tenía siempre que la veía.

Ella está bien. Me preocupan los que nos quedamos en este mundo. Incluyéndome. Pero estoy segura que tarde o temprano nos volveremos a ver.

Por que este tipo de cosas no son un adiós, si no un hasta luego.







MC, gracias por formar parte de mi vida. Gracias por formar parte en la vida de todos los que te conocimos. En fin, gracias por todo. Te quiero. Hasta que nos volvamos a ver, nunca te olvidaré. 

2 comentarios:

maki dijo...

espero que en ese plano pueda alcanzar esa felicidad que siempre buscó en éste, y que pueda, aunque sea en sueños, percibir lo mucho que la amamos y la extrañamos los que nos quedamos atrás.
gracias por tu publicación ani.
te quiero mucho y comparto tu dolor, lo sabes.

かすみ-様 dijo...

Hasta pronto.